12 de junio de 2013

Rumbo: Las mejores pirámides lejos de Egipto

Egipto es la cuna de las grandes pirámides, pero su simbolismo y belleza ha extendido este tipo de construcciones por los rincones más remotos del planeta. Rumbo, la agencia de viajes on-line líder en ventas según IATA, ha seleccionado las pirámides más sorprendentes lejos de Egipto y propone dormir en sus inmediaciones desde 59 euros/habitación doble.
  • El Hotel Luxor es uno de los símbolos de Las Vegas y toma su nombre de la esfinge que preside el famoso templo egipcio. Su gran pirámide y el foco de luz que ilumina el cielo cada noche no pasan inadvertidos. Cuando se construyó en 1993, la pirámide de 30 pisos era el edificio más alto de la ciudad. Además de la gran pirámide, el complejo incluye otros símbolos que evocan a Egipto. Con 4.408 habitaciones entre la pirámide y las torres adyacentes y un casino que supera los 11.000 metros cuadrados, el Luxor es una atracción en sí mismo y uno de los hoteles más grandes de la zona.
  • En Teotihuacán (ciudad de los dioses'), a unos 50 kilómetros de la Ciudad de México, se encuentran la Pirámide del Sol y la Pirámide de la Luna, integradas en una zona de monumentos arqueológicos que es Patrimonio de la Humanidad por Unesco desde 1987. En la mitología nahua, la ciudad aparece como escenario de la leyenda de los Soles de los mexicas. En el equinoccio de primavera, grupos esotéricos acuden a Teotihuacán y otras zonas arqueológicas a “recargar energía”, apoyándose en la creencia popular de que las pirámides prehispánicas mexicanas son puntos energéticos.
  • Las Pirámides de Güímar, en la costa sureste de Tenerife, tienen categoría de Bien de Interés Cultural. Son cinco construcciones en forma de pirámides escalonadas ordenadas astronómicamente por los solsticios de verano e invierno. Hoy forman el Parque Etnográfico Pirámides de Güímar. Su curioso origen data del siglo XIX, cuando la isla comenzó a explotar la cochinilla, un insecto que se alimenta del higo chumbo y que permitía obtener un tinte natural muy apreciado. Para la explotación económica del chumbo, se limpiaron numerosas fincas y se acumularon a un lado las piedras que más tarde servirían para construir estas pirámides.
  • La Pirámide Cestia o Pirámide de Cayo Cestio es una construcción de estilo egipcio situada junto a la Porta San Paolo y al cementerio protestante de Roma. Se construyó en torno al año 12 antes de Cristo como sepulcro para el magistrado Cayo Cestio Epulón. Tiene una base cuadrada de 30 metros de lado, 36,40 metros de altura y está recubierta de mármol travertino. Su construcción se debe a la moda imperante entonces en Roma de construir tumbas gigantescas  inspirada en modelos del Egipto de los Ptolomeos. Curiosamente, en el pasado se pensó que esta pirámide era la tumba de Remo, uno de los fundadores de Roma.
  • Con 260 metros de altura, la Pirámide Transamérica es el edificio más alto de San Francisco. Su forma piramidal junto al Puente Golden Gate  confieren a la ciudad uno de los skylines más peculiares del planeta. Diseñado por el arquitecto estadounidense William Pereira, debe su forma al hecho de estar situada en la falla de San Andrés, una zona de alto riesgo sísmico. El edificio está preparado para soportar los terremotos. Aunque en su origen los ciudadanos no le mostraron gran simpatía, la Pirámide es hoy uno de los símbolos más emblemáticos de la ciudad.
  • La Pirámide del Museo de Louvre, en París, está situada en el patio que da acceso al edificio. Fue diseñada por el arquitecto Ieoh Ming Pei, construida en vidrio y aluminio e inaugurada en el año 1989 por el entonces presidente francés François Mitterrand. Como datos curiosos, indicar que pesa 180 toneladas y sus paredes tienen la misma inclinación que las pirámides egipcias (51 grados). El centro de gravedad coincide con el de los tres pabellones del museo: Richelieu al norte, Denon al sur y Sully al este. Ésta es la pirámide de cristal más grande del museo. Hasta 1997, a través su ella se podía ver el Metro de París.

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