18 de enero de 2010

Escáneres corporales, seguridad Vs derecho a la intimidad

La controversia en torno a la utilización de escáneres corporales para velar por seguridad trasciende del ámbito de las autoridades europeas, donde el nuevo comisario de Transportes quiere que se unifiquen las normas. Catedráticos en Derecho han comenzado a analizar la materia mientras grupos religiosos denuncian que, de implantarse, les obligaría a violentar algunos de sus cánones.

Escáner utilizado en Estados Unidos.La previsible instalación de estos dispositivos divide ya a los expertos sobre si debe primar la seguridad sobre el derecho a la intimidad de los viajeros o viceversa. Unos defienden su utilización siempre que se extremen los controles sobre las imágenes. Otros consideran que existen otras medidas alternativas y que la utilización de escáneres supone una invasión de la intimidad.
Hablan expertos

En opinión del catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Málaga, Ángel Rodríguez, el riesgo de atentado terrorista en vuelos es "real", por lo que se deben adoptar las medidas de seguridad que sean necesarias. En este sentido, se ha mostrado a favor de la medida si se demuestra que son eficientes desde el punto de vista técnico y existe una regulación "suficientemente clara" sobre las obligaciones de los viajeros y el control de las imágenes obtenidas, su visionado, almacenamiento y posterior destrucción.
"Hasta la fecha, las medidas de seguridad que se imponen a los pasajeros en los aeropuertos son muy molestas, pero no discriminatorias. Si sólo se utilizan en determinados casos, entonces se introduce el factor de discriminación", ha indicado Rodríguez. Aunque el uso de los escáneres corporales "colisiona, sin duda, con la privacidad, todos los derechos constitucionales, y el de la intimidad no es una excepción, no son absolutos", ha aseverado.
"Mientras más invasivo sea para la intimidad (el procedimiento), más controles habrá que establecer", ha señalado el catedrático, que cree probable la necesidad de una ley orgánica para regular su uso.
Por su parte, la catedrática de Derecho Constitucional de la Universidad de Málaga, María Luisa Balaguer, se ha mostrado contraria al uso de los escáneres, aunque está convencida de que se implantarán porque "en pro de la seguridad se sacrifica cualquier derecho, y la gente lo aceptará encantada".
Balaguer, que efectúa estas declaraciones a título personal, ha señalado que es posible llevar a cabo otras medidas para mejorar la seguridad, pero "lo más fácil es atacar los derechos individuales", lo que hace que "el estado se convierta en policial". Ha recordado que, tras los atentados terroristas del 11-S, Estados Unidos comenzó a adoptar nuevas medidas de seguridad en los aeropuertos, que "se han copiado automáticamente" en otros países. A su juicio, "da lo mismo que las imágenes se destruyan a los tres días", pues se invade el derecho a la intimidad.
Polémica europea

El debate sobre la instalación de estos dispositivos se ha reavivado en la Unión Europea tras el atentado frustrado el pasado 25 de diciembre en un vuelo entre Amsterdam y Detroit (EEUU). El anuncio de algunos países, como Francia, Holanda y Reino Unido de empezar a utilizarlos para reducir el riesgo de que un viajero embarque con explosivos, ha originado las quejas de las asociaciones de derechos civiles.
Hace unos días, el ministro español de Fomento, José Blanco, consideró que "será inevitable la utilización de escáneres en los aeropuertos" para garantizar la seguridad de los pasajeros, siempre que se respeten los límites de su intimidad.
Por su parte, el futuro comisario de Transportes de la Comisión Europea, el estonio Siim Kallas, ha expresado su deseo de que la Unión Europea fije reglas comunes sobre el uso de escáneres y criticó que algunos Estados miembros -entre ellos Reino Unido, Países Bajos, Italia o Francia- hayan decidido recurrir a estos instrumentos sin esperar a que haya una normativa comunitaria.

"Estoy a favor de una normativa única en la UE sobre los escáneres corporales", afirmó Kallas durante la audiencia a la que se sometió en la Eurocámara para examinar su idoneidad para el nuevo cargo. "Es muy malo que algunos Estados miembros usen ya escáneres corporales en ausencia de reglas comunes de la UE".

El futuro comisario de Transporte indicó que "los escáneres corporales pueden aumentar la seguridad" pero alertó de que "ninguna medida es segura al 100%". "Los escáneres corporales no son la panacea para la seguridad aérea", subrayó.

Por su parte, la futura comisaria de Justicia, Viviane Reding, ha pedido cautela en el uso de tales dispositivos y aboga por medidas menos intrusivas para detectar explosivos. "Nuestra necesidad de seguridad no puede justificar todas y cada una de las violaciones de la privacidad. Nuestros ciudadanos no son objetos, son seres humanos", dijo Reding. A su juicio, el uso de los escáneres corporales debe cumplir tres condiciones: "en primer lugar, deben ser voluntarios, en segundo lugar las imágenes deben ser destruidas inmediatamente y en tercer lugar deben controlarse las consecuencias en la salud", explicó.
Un problema para creyentes judíos
Por otra parte, los escáneres corporales pueden crear un serio problema a los judíos observantes, que siguen las leyes de la Tzniut (modestia) y no pueden mostrar sus cuerpos, lo que ha generado una denuncia desde el Centro Rabínico de Europa ya ha dado la voz de alarma y ha denunciado que el artefacto viola los derechos de las mujeres judías al "comprometer" el recato que deben observar.
Según explicó en Jerusalén el rabino Ken Spiro, "todo depende de lo clara que sea la imagen que ofrecen los escáneres y de quién las esté mirando. Para las mujeres judías, todas ellas y no sólo las ultraortodoxas, es muy importante proteger su recato", indicó éste rabino.
En general, puntualiza, las leyes de modestia establecen que su cuerpo no debe ser mostrado "ni más arriba de las rodillas, ni por encima del hombro, ni por debajo de la línea del cuello. Y, en el caso de las mujeres casadas, tampoco se debe mostrar el cabello". Según Spiro, cercano a las corrientes ultraortodoxas, si la imagen del escáner es muy detallada "muchas mujeres judías podrían preferir ser cacheadas en un lugar privado e incluso podrían evitar esos aeropuertos".
El debate aún está abierto y los fieles deberán esperar a un dictámen oficial de las autoridades rabínicas.

Fuente: Hosteltur

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